Confirmado el despido de una empleada que puso lejía en una botella para escarmentar a quien bebía agua con su nombre

Confirmado el Despido de una Empleada por Verter Lejía en una Botella de Agua

¿Alguna vez te has sentido frustrado porque alguien se bebe tu agua en el trabajo? Una limpiadora en Gipuzkoa llevó esta frustración a un extremo con consecuencias laborales devastadoras. La historia, que ha recorrido los tribunales, nos enseña una lección importante sobre la confianza y la responsabilidad en el ámbito laboral.

El Incidente: Lejía en Lugar de Agua

La historia comienza en un polideportivo de Gipuzkoa. Una empleada, cansada de que le robaran el agua de su botella, decidió tomar medidas drásticas. En lugar de simplemente rellenarla con agua, mezcló su botella con lejía. La intención era dar una lección a quien se atreviera a beber de ella. La trampa funcionó, pero no como esperaba.

Los Hechos del 3 de Noviembre de 2023

El 3 de noviembre de 2023, la empleada preparó su «bomba». Dos días después, otro compañero, sin saberlo, bebió de la botella, experimentando inmediatamente el amargo sabor de la lejía. La reacción fue inmediata: escupir y la rápida identificación de la responsable, quien admitió su acto con una frase contundente. Las consecuencias se desencadenaron rápidamente.

El Despido: Transgresión de la Buena Fe Contractual

El incidente, lejos de ser una simple travesura, desencadenó un proceso legal. La empresa, argumentando una transgresión de la buena fe contractual, despidió a la empleada el 10 de noviembre de 2023. La empleada demandó, argumentando que la sanción era desproporcionada.

La Decisión del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco

Ni el Juzgado de lo Social ni el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) respaldaron la postura de la empleada. El tribunal subrayó el potencial peligro de la lejía y la naturaleza consciente y voluntaria del acto. La empleada perdió la confianza de la empresa y fue despedida.

Los Riesgos de la Ingesta de Lejía

Beber lejía, incluso en pequeñas cantidades, es extremadamente peligroso. Puede causar quemaduras en las mucosas, vómitos e incluso perforaciones gástricas. El tribunal enfatizó que el simple hecho de poner en riesgo la salud es suficiente para justificar la sanción, independientemente de que haya habido daños físicos graves.

Conclusión

Esta historia sirve como un claro recordatorio de la importancia de la responsabilidad y la confianza en el entorno laboral. Aunque la frustración puede ser comprensible, tomar medidas extremas como verter lejía en una botella de agua puede tener consecuencias legales y laborales muy graves. La justicia laboral no perdona cuando la salud está en juego. Piensa dos veces antes de tomar represalias contra el «ladrón» de agua.

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