El Ministerio de Trabajo invierte 750.000€ en apps de seguridad laboral con escaso éxito
¿Imaginas gastar una fortuna en algo que apenas nadie usa? Pues esto es, lamentablemente, lo que ha ocurrido con el Ministerio de Trabajo y Economía Social liderado por Yolanda Díaz. Una inversión de casi 750.000 euros en 25 aplicaciones de seguridad laboral ha resultado en un número de descargas sorprendentemente bajo, generando debate sobre la eficiencia de la inversión pública.
El Programa del INSST y las Cifras Reveladoras
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) fue el encargado de desarrollar estas aplicaciones, concebidas como herramientas preventivas para mejorar las condiciones laborales. Sin embargo, los resultados, obtenidos a través de una resolución del Portal de Transparencia, son desalentadores.
Un análisis detallado de las descargas
Los datos hablan por sí solos:
- Total de descargas: 48.462 (entre Android e iOS) para las 25 aplicaciones.
- Media por aplicación: Menos de 2.000 descargas, muy por debajo de lo esperado.
- Aplicación más descargada: «Evaluación de la exposición al ruido» con 2.504 descargas totales.
- Crecimiento reciente: Un crecimiento acumulado limitado, con algunas aplicaciones mostrando un incremento mínimo en los últimos dos meses.
Ejemplos concretos de bajo rendimiento
- Método SIL: Solo 94 descargas en Android y 93 en iOS.
- Segutractor: Costó 18.029 euros y fue retirada de Google Play por falta de mantenimiento, a pesar de su propósito formativo.
- Escaleras manuales: Una sola descarga en los últimos dos meses.
¿Compensa la Inversión?
La baja adopción de estas herramientas plantea serias dudas sobre la rentabilidad de la inversión. Aunque las aplicaciones buscan mejorar la seguridad y salud laboral, su escaso uso sugiere un desequilibrio entre el coste y el beneficio percibido por los usuarios. La falta de mantenimiento, como en el caso de Segutractor, agrava aún más la situación.
Conclusiones y Reflexiones
En resumen:
- Una inversión significativa de 750.000 euros.
- Un promedio de descargas por aplicación inferior a 2.000.
- Crecimiento limitado y, en algunos casos, nulo.
Este caso pone de manifiesto la importancia de evaluar cuidadosamente la utilidad real y el impacto de las inversiones públicas en tecnología. Es crucial considerar no solo el desarrollo de las aplicaciones, sino también su mantenimiento, promoción y, sobre todo, su adecuación a las necesidades de los usuarios finales.